5 personalidades que debemos buscar en nuestros candidatos

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Para nadie es un secreto que la actualidad del mundo requiere una mentalidad distinta a la de hace algunos años. En ese sentido, no solo hemos tenido que readaptarnos para adoptar los procesos de transformación digital, que también se tuvieron que acelerar en la mayoría de las empresas.

Hoy por hoy, nuestros departamentos de RR.HH. y gestión de talento, también han debido modificar las prácticas ligadas al reclutamiento y selección de personal, aun en la distancia.

Como bien lo sabemos, nuestras habilidades también han tenido que sufrir una “remasterización” para adaptarnos asertivamente (un reto en las etapas tempranas), y también para continuar con el flujo de las operaciones de las empresas, en medio de la adversidad.

Aunque contamos con rasgos característicos muy positivos en nuestros caracteres que nos hacen brillar y forman la esencia del carisma de cada individuo, hoy queremos destacar 5 tipos de personalidades que, podríamos decir, son las que se están priorizando y que se entienden eficientes en términos de desarrollo y crecimiento organizacional.

Hablemos de los “infaltables”

Motivaciones, gustos, reacciones diferentes ante las mismas situaciones, intereses y limitaciones… cada uno es un mundo. Sin embargo, gracias a la combinación de distintas pruebas y a la experiencia del equipo reclutador, es posible detectar las peculiaridades de cada candidato, y determinar si es la persona que estamos buscando, si es una de esas personalidades que nos hacen falta en el equipo.  

En toda plantilla, cada persona destaca por determinadas características que dan su toque particular y que, bien entendido y combinado, suma en el día a día y en el retorno de las actividades del equipo. Es necesario tener claro que dicha singularidad aporte positivamente en el equipo, en los proyectos y en el entorno laboral en sí. Veamos ya cuáles son los rasgos de los 5 perfiles que no deben faltar en una empresa:

Independientes: Se requiere que, bajo la premisa de la alternancia o el trabajo remoto, las personas que sumemos a la compañía cuenten con la independencia para ser auto gestionables sin perder la supervisión y el seguimiento. Destacan por ser comprometidos y enfocados, por ende son responsables. Aun en la independencia, deben saber dar reporte del estado del proyecto, de manera clara y períodica, del mismo modo que deben pedir ayuda o consejo en los momentos en los que lo necesiten.

Sociables: Para cargos específicos son indispensables las habilidades sociales y la comunicación. Sin embargo, para entendernos en la actual realidad laboral debemos procurar aportar talentos sociables.  Las personas de la empresa deben poder participar y relacionarse activamente con su entorno, bien sea un equipo, un proyecto interdisciplinario o una célula de trabajo.

Por el tipo de cargos relacionados con esta personalidad, saben ser asertivos hasta en momentos en los que deba improvisar en reuniones y saben responder, por ejemplo, a las objeciones de un interlocutor. Excelentes para prospectar porque saben analizar a las personas.

Proactivos: Personas en constante movimiento que enfocan sus fortalezas para el buen desempeño del trabajo. Suelen saber gestionar sus emociones y las de los demás de manera positiva, de forma que logra adaptarse fácilmente una vez se presenta el cambio. Son personas activas que asumen el pleno control de sus conducta de forma activa. Es decir, que toman la iniciativa y realiza actos encaminados a generar mejoras en función de las circunstancias. Son las personas que buscan soluciones, en lugar de esperar que lo hagan otros. Para ello, genera nuevas ideas y estrategias y consigue transformar los problemas en oportunidades. Suelen adaptarse a las condiciones del entrono y acepta de manera positiva los cambios e incertidumbres.

Estrategas: La cuota necesaria de planeación. Estas personas suelen analizar los caminos y examinar todos los factores y evaluar todos los riesgos para minimizarlos. Se hacen fundamentales para el desarrollo de los objetivos entendiendo, también en detalle, cada proceso. Es buen mediador y coordinador de actividades. Son un recurso muy valioso para asumir variedad de tareas de alta responsabilidad.

En el entorno laboral, esta persona demostrará su gran capacidad de aprendizaje para lograr entender el objetivo o la tarea y tomar acción en la ejecución de la misma adoptando el pensamiento analítico y deductivo, requerido en este caso dado a que debe tomar decisiones al largo plazo, aunque no es un perfil que se refiera a altos cargos en las compañías.

Liderazgo: Este puede ser orientado tanto a las personas como a las tareas. De cara a las personas, se requieren líderes que sepan conducir a los equipos en las diferentes modalidades de trabajo y que sepan combinar los diferentes estilos de liderazgo según el contexto, garantizando el logro y el buen manejo del equipo y que además diseñe o trasmita las nuevas formas de interacción para realizar el trabajo. La comunicación y la escucha activa están dadas por hecho. Debe buscar un buen ambiente para el relacionamiento entre los miembros del equipo y que inciden en la productividad. Pero también hay que llevar esta característica al autoliderazgo y a la manera en que las personas se enfrentan a sus propias tareas.

Asumiendo este rol en posiciones de responsabilidad media y alta, establece la cultura de trabajo del equipo y debe hacerlo, ya que está por su mano orientar los esfuerzos y talentos de las personas.

Hay que tener en cuenta que podemos encontrar una mezcla de los rasgos de personalidad, sin embargo, dependiendo del tipo de responsabilidad, funciones, rol y perfil de la vacante, pero en esta realidad que nos toca vivir, las empresas requieren de un mínimo de estos rasgos en los miembros del equipo, ocupen la posición que ocupen. Recuerden:  Todas las personalidades suman siempre y cuando su energía y su enfoque esté donde realmente puedan ser y hacer.

Apoyo en eficiencia

Nuestra experiencia y conocimiento son la base para sumar a nuestras compañías el mejor talento, por ello debemos apoyarnos en las herramientas tecnológicas que no solo nos permiten tener más tiempo y ahorrar recursos, también nos permiten detectar, verificar y poder sumar estas personalidades a los equipos de trabajo.

El uso de test de personalidad en una solución integral de reclutamiento como SherlockHR va a permitirnos identificar no solo a las personas que están realmente alineadas en etapas tempranas de los procesos; los resultados nos van a servir para implementar estrategias de motivación eficientes, también podremos entender cómo estos nuevos colaboradores se comunican, cómo debe enfocarse el trabajo en la distancia, cuáles son sus necesidades de formación, su énfasis laboral y, entre toda esta información, una clave para estos tiempos: esta persona ¿cómo gestiona el cambio?

Exactamente, ahora podemos saberlo.

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